La magia creativa era parte de mi vida. Y me enamoré de ese arte.

Inmediatamente tuve la posibilidad de actuar en un restaurante –circo que recién se abría en Buenos Aires.

La magia se apagó muchas veces parcialmente pero siempre volví a encenderla, siempre la tuve presente.

Mi nombre es Gabriela Milillo.

Soy argentina de Buenos Aires, Capital Federal, La Boca para ser exacta.

Me gradué de la escuela Nacional de Arte Dramático en 1996.
En 1997 empecé trapecio fijo y a vuelo en Buenos Aires con un acróbata de una tradicional familia de circo Pablo Rutkus. Y me enamoré de ese arte. Inmediatamente tuve la posibilidad de actuar en un restaurante –circo que recién se abría en Buenos Aires, Tagomago. Aunque ya había participado en muchas obras de teatro incluyendo piezas para niños y para todo público, el trapecio me fascinó y me metí de lleno a eso.
La magia creativa era parte de mi vida diaria al igual que la gente del mismo ámbito que estaba a mí alrededor.
Todos teníamos sueños y veíamos más allá de lo que devendría de esa experiencia.

Trapecio
Gabriela Milillo en el trapecio, es mágica, no? Parece una fantasía.

“DESDE EL MOMENTO EN QUE CONOCI ESTE MÁGICO MEDIO ARTÍSCO SUPE QUE ERA LO SOÑE TODA MI VIDA PERO TODAVÍA NO LO HABÍA DESCUBIERTO”.

Después de uno ó dos años en ese trabajo mis dos mejores amigos y compañeros de la creación viajaron a San Francisco, US. Eso fue fuerte porque no volvimos a reunirnos.
En 1998, mi hermana gemela, Patricia, que ya vivía en Seattle, US y que había estado viajando hacía varios años, me invitó a viajar y a crear algo juntas. Mi idealismo me llamaba a Francia más que a USA, ó tal vez a no moverme de Buenos Aires, jamás. Pero los medios económicos y la desilusión y la oportunidad de lo nuevo no me lo permitieron.
Y viajé, estoy en Seattle, USA desde entonces y no fue fácil el cambio. La magia se apagó muchas veces parcialmente pero siempre volví a encenderla, siempre la tuve presente. Aquí la realidad pesó más. Pero a la vez viví en carne propia la intensidad en la búsqueda de la vida. Buscar y buscar lo perdido y lo propio, y encontrarlo; darte a conocer en lo desconocido. Tuve la posibilidad de actuar y presentar mi acto de trapecio en muchos shows y festivales en USA. Mi hermana y yo creamos Tango Twins, Trapecio, tango y teatralidad.
Aunque el tango es un recurso que entre mi hermana y yo siendo gemelas es creativo, además es el fuerte tanto como la danza, entonces yo agregue lo teatral y lo aéreo.
Ahora sueño con más gente que me que me acompañe en mi viaje, y viajar, actuando alrededor del mundo.
La única prioridad de mi vida siempre ha sido lo artístico y la soledad fue una de las constantes compañías. Una de las satisfacciones que tuve fue conocer a artistas de renombre mundial, trapecistas que han ganado medalla de oro en competencias mundiales, clowns, magos famosos en Europa de paso por Estados Unidos.
En una de mis últimas actuaciones en Seattle, en un show trabajo aéreo que incluía trapecio, tela, soga y danza aérea, tuve la suerte de que se mencione mi trabajo con una buena crítica en un diario local, el Seattle Weekly, y así remendaron el show. Con mi nombre y la descripción de mi trabajo junto a la mención de la producción.
Eso fue reconfortante para mí ya que no es fácil conseguir trabajo en esto.

El estar acá me hizo reafirmar la importancia que tienen las raíces culturales de uno, lo que nos hace ser únicos, y más aún para el artista en general ya que el arte y la creación reciben su influencia. Acá, en Estados Unidos se ve la sed y el hambre de tener raíces culturales y creación propia; la mayoría de los mejores artistas en el ámbito circense son extranjeros ó se forman en países extranjeros, de hecho, apenas llegué a Seattle, yo fui fuente de inspiración para la directora artística de un grupo circense local quien quiso ir a Buenos Aires a aprender trapecio e información sobre circo tradicional, lo mismo sucede con todo es verdad, pero a veces eso molesta porque no lo reconocen y creen que es parte de su descubrimiento, así como muchos dicen que no hace falta ir a Buenos Aires para entender la cultura del tango.

Bueno, creo que no estoy diciendo nada nuevo, ¿no?.
Vale mencionar también que reconozco a la gente que es “gente”, a los que son como uno mismo que hablan tu mismo idioma aunque en otra lengua, porque también los hay.

Es una maravilla conocerte Gabi. - Gardel.
Agencia Fotográfica Freelance Latinoamericana