La dura y vital experiencia de vivir lejos de casa - Argentinos en México -
|
Humberto Guido Meoli E-mail: humbertoguido@hotmail.com Ciudad: Mexico - Pais : Mexico Estoy aquí desde agosto del 2002. Soy actor, director, docente teatral y escritor.
Hola! Antes que nada: que buena página!!! Pasé por el dolor de recorrerla, se me piantaron varios lagrimones. Pero supe que es un dolor necesario. Sanador. Me hace volver a comprender porque estoy aquí. Mi perfil... Si, todo eso aún no me sirvió para trabajar, así que apelé a mi parte "científica" que me salvó años en Argentina y estoy trabajando como gerente financiero de una cadena de restaurantes. Mis papeles en trámite. También, y volviendo a mi perfil, estoy ensayando un espectáculo que dirige un conocido (en Argentina) director y maestro teatral, que esta aquí desde hace 6 meses. Yo había estado aquí en febrero y volví para trabajar como actor en publicidad. Me ofrecían papeles (FM3), buena plata... y ohhhh, sorpresa... la invasión argentina (particularmente en este ámbito) provocó que modelos y actores mexicanos denunciaran a migraciones por la cantidad de argentinos ilegales que hacían publicidad y les quitaban trabajo. Hubo inspecciones varias... Conclusión: sin papeles imposible trabajar en publicidad (los mios estaran en pocos días mas gracias a este laburo). Les adjunto un textito que escribí luego de recorrer la página. Por supuesto que estoy dispuesto a brindar toda la información y ayuda para quien intente venir a estas tierras! Un abrazo Humberto - humbertoguido@hotmail.com
CORAJE En realidad... ya estaba viviendo el exilio. Un exilio en mi país. Todos los que nos fuimos quedando "afuera" vivimos el exilio. Estar afuera, estar exiliado. Perder todo para empezar de nuevo. El trabajo de toda la vida, la casa que nos convencieron comprar con un maravilloso crédito hipotecario, el auto, el cine, los libros, los cd´s, las esperanzas de un país mas justo, los proyectos de los amigos, de los hermanos, los propios. Exiliado. El que le roban TODO e intenta empezar de nuevo. Empezar de nuevo... ¿cómo?. Acudir a los amigos... al hermano, a la vieja... Cruzar las miradas, ojos abiertos, angustia en la boca. Ellos iban a pedirnos ayuda a nosotros justamente en ese mismo instante. El instante del kiosquero, el instante del tachero, el instante del comerciante, el instante del artista. El instante en que todos nos miramos, cacerola en mano. El mágico instante en que la palabra "solidaridad" recobró cierta música, cierto sentido. El esperado día en que los piqueteros dejaron de ser un atentado "contra mi libertad de circular" con el auto (que ya me habían robado) para ir al trabajo (que ya me habían robado) y ganar los dólares (que ya me habían robado), para pagar la casa (que ya me habían robado) y comprarle un libro a mi hija, un cd a mi hijo y pagarle la inscripción a Deportea, como siempre soñó. Nos robaron los sueños y el sueño. Fuimos cómplices, sin saberlo, del gran robo. Y de pronto lo supimos. ¿No Fuimos cómplices al quedarnos quietos, con nuestras posibilidades de "ser-tener" mientras la mayoría era despojada?. ¿Acaso no sentimos cierta electricidad en la espalda al firmar la deuda con el banco?. ¿No sentimos de alguna manera que estábamos vendiendo el alma?. Las asambleas, después de un par de meses de emoción (con piel de gallina y todo), se fueron despoblando. Entonces lo supimos: "Algo nuevo comienza a gestarse pero el embarazo será largo". ¿Cómo sobrevivir este tiempo?. ¿Desde donde luchar?. Estaba afuera. Estaba en el exilio pero en mi país. No dormía por el pánico... ¿comeré, les daré de comer a mis hijos?. No servía para nada. El país me lo gritaba: "no servis para nada". Estaba exiliado pero sin las ventajas del exilio: exiliarse sirve para sobrevivir. Así no sobrevivía. Ahí pensé en irme. Al pensarlo, se desató en mi una extraña energía en sentido contrario: Intentarlo todo para quedarme. Hice todo para quedarme. Duró un tiempo hasta deshilacharme otra vez. "Vos por lo menos sos afortunado en tener para un pasaje", "No lo dudes", "En una de esas... nos vemos allá", "¿de que les sirve a tus hijos tener un padre cerca pero destruido?" Hice todo para quedarme y sin embargo, a los pocos meses, estaba sentado en un asiento de Lloyd Aereo Boliviano con una azafata- enfermera suministrándome whisky endovenosa. Antes... los abrazos. Los que todavía se mantenían aferrados a la cornisa: los dedos tensos, crispados, los ojos de terror. Esa mezcla de dolor-miedo-bronca: "me dejas solo en esto, pero yo voy a luchar... no te creas, no pienses que esto va a seguir así" con "en una de esas el mes que viene nos vemos allá". Los que ya habían caído y no tenían para el pasaje, o no se animaban: "ojalá te vaya bien y me puedas tirar una soga". Y ahora trato de visualizarme, de dibujarme aquí, en México. Por momentos me veo como una silueta tenue. Pasaron apenas un par de meses pero para el alma fueron años. Mis hijos allá, mis manos allá: acariciándolos, sosteniéndolos. Mi alma esperando desesperadamente el momento de traerlos, al menos, durante sus vacaciones. No estoy solo, Maria me acompaña. Sufrimos y gozamos juntos en un sube y baja agotador. México nos habla en un idioma diferente pero nos dice que valemos, que somos útiles, que somos necesarios, que somos casi estupendos. Y eso a México le da curiosidad y un lógico resquemor. Por eso no nos la hace fácil. Nos la hace "jeroglífico azteca". Pero nosotros, tozudos, con las naves quemadas como Cortés, aprendemos el idioma. Y aquí estamos, ambos ya trabajando, peleando por los papeles que nos permitan ser casi tan ciudadanos. Demostrando que es posible ser argentino sin ser prepotente ni agrandado ni gritón, ni tan maravillosamente culto y europeo. La nostalgia que tengo se confunde. Ya tenia nostalgia estando allá. Nostalgia por la maravillosa Argentina que se nos desmayó bastante antes de encontrar su camino. Desde aquí, aún cargando con la culpa de haberme ido, al menos puedo sentir que solamente está desmayada. Estando allá la sentía muerta. Aun así, desdibujado, me siento una persona. Aunque les suene extraño, recuperé la esperanza. Y además como y duermo. Irme fue la mejor manera de "quedarme". Sé que voy a volver pero no sé cuándo. Ahora espero ansioso a mis hijos. Les pedí que me traigan un pedacito de cielo azul porteño y una latita de perfume de choripán en cancha de Racing. Cuando se vuelvan a Argentina les voy a dar, para que repartan por todas partes, una palabra mexicana (ya sea para quedarse o para irse): aquí a la "bronca" le dicen "coraje". Humberto.
* Méjico, todavía es un destino posible para nosotros, debemos pensarlo bien. Gardel. UN NUEVO E-MAIL DE HUMBERTO - ESTE ES IMPERDIBLE PARA LOS INTERESADOS EN EMIGRAR A MEXICO La página esta bárbara! Me encantó. Muchas Gracias! Un honor estar en una página tan buena como "El Exilio de Gardel" Les cuento un poco del tema papeles que puede ser útil a futuros "turistas". Se entra como turista. Al entrar a Mexico te dan 30 dias de autorización. Luego hay que ir a gobernación (antes que venza el plazo) y ampliar a 90 días más. Atención: te piden que muestres una tarjeta de crédito!!!!. Luego, antes que venza el nuevo plazo, te amplian otros 90 días. Lo recomendable es que dentro de los 6 meses que te autorizan como turista gestionar un FM3, un permiso para trabajar. Esto no es muy sencillo. Las empresas, por miedo o ignorancia, son reticentes a darte los papeles de impuestos que entre otras cosas son necesarias para tu trámite. Entonces optan por contratar a un mexicano. Esto no es imposible de subsanar. Trabajando, los argentinos somos realmente buenos y es fácil hacerlo notar. La empresa o persona, tiene que redactar una carta solicitando a gobernación que cambien tu calidad de turista por "no inmigrante, autorizado a trabajar". Supuestamente no se puede empezar a trabajar antes de esa autorización, pero las empresas logran resolverlo mientras tanto. Esta carta, más recibos de impuestos, más otros papeles, son necesarios para iniciar el trámite. Este trámite no es aconsejable iniciarlo solo (puede tardar demasiado o no salir nunca), para esta gestión hay gestores o "coyotes" por módicos y variables precios. En fin... hay muchas vueltas pero no es imposible. Se esta hablando de que por la "invasión" en pocos meses habría que gestionar visa para entrar a Mexico. Personalmente no lo creo porque resultaría contradictorio con los reclamos mexicanos a los EEUU por su propia emigración. Bueno, otra vez gracias por la inclusión de mi texto a la página, y espero cualquier consulta para ampliar lo que les conte. Estamos en contacto. Un gran abrazo. Humberto
Maria Claudia Emmerich E-mail: claudiaenmexico@yahoo.com.mx - Ciudad: Mexico, DF - Pais: Mexico Mexico,13 de noviembre de 2002. Hola, soy Claudia, soy porteña, del barrio de Belgrano, tengo 43 años, soy periodista y publicitaria. Vivo aquí desde hace seis meses, aunque con Mexico tengo una intimidad de años, ya que aqui vive mi familia desde hace 25 años y yo misma viví aqui en los años ochenta. Conseguí trabajo y en lo mio a los 20 dias de mi llegada, tengo una familia que me contiene y me da constantemente la bienvenida, tengo afectos y amigos nuevos con los que nos estamos conociendo, pero a pesar de todo esto, extraño, tanto que a veces duele, pero también doy las gracias por poder empezar de nuevo y haber recuperado algo que habia perdido en mi pais, que es la esperanza y poder proyectar. Me gustaría conectarme con Argentinos de todas las edades, con buena onda y poder armar un grupo de amigos solidarios y compinches y poder ayudar dentro de las posibilidades de uno. A los que lean este mensajes, mis saludos desde Mexico ciudad. CLAUDIA Querida compatriota, mi oferta es muy simple y fundamentalmente emocional, junto con Humberto y otros compatriotas, podrían armar / organizar "El Exilio de Gardel. Méjico" me comprometo a participar virtualmente (por la distancia) y apoyarlos desde nuestro sitio. Tenemos varios compatriotas con deseo de brindar su solidaridad a todos aquellos que todavía no han podido escapar de nuestro infierno argentino, recorre el sitio, descubre sus riquezas, en esos momentos que te sientas alejada de nosotros y sentirás que estás contenida por tu propia cultura y por tu propia identidad nacional. Un fuerte abrazo de Gardel. Marcela Danemann - E-mail: marceladanemann@yahoo.com Telefono: 0052 646 174 - 4894 Ciudad: Ensenada - Baja California Pais: MEXICO ME GUSTARIA REPRESENTARLOS EN ESTA CIUDAD. SE QUE HAY YA MUCHOS ARGENTINOS... Entré hoy por primera vez a la página. Es realmente buena... Si pueden indíquenme de qué forma podría prestarles colaboración para poder iniciar aquí, en Ensenada, Baja California, México una "sede"representativa de su ONG. Están viniendo muchos argentinos por estas latitudes... Llegúe el 1ro. de Febrero, tenía un hermano residiendo desde hace años. Me inserté increíblemente rápido y estoy en un Asoc, Civil organizando actividades artísticas. Espero su repuesta Marcela Danemann marceladanemann@yahoo.com
LA PAGINA DE MARCELA - Vivir en México |