Hermano
Gardel:
Por
el presente, quiero hacerte llegar, mi felicitación, por
lo que tuve la dicha
de
presenciar el último viernes: Liber - Tangos y mi agradecimiento
por haberme dado cabida
en
tu emprendimiento cultural.
Los
términos en que te referiste a mi persona me conmovieron,
pero mas me conmovió tu
creación, y esa emoción punteó muy alto en la alegoría del
Himno, sobre todo cuando la cara
redonda
del grandote se coloreó de amarillo, y brillaron los rayos
del sol incaico.
Una
vez mas se confirma el aserto de que: " en las situaciones
límites esta el origen del filosofar"
(Karl
Jaspers, 1949). La explotación de las posibilidades de lo
digital y la combinación con lo
"molecular",
hacen olvidar en muchos pasajes del medio por la fuerte
presencia del mensaje.
Con
esos ramalasos de Solanas y esos títulos al mas puro estilo
de Héctor Ricardo García.
La
inclusion de Cacho Castaña fue un hallazgo.
Si
me parecio sugerente lo de El Exilio, me parece alucinante,
la metafora del Arca de Gardel.
Tu
obra refleja tu persona. No tendría nada que sugerirte.
Un fuerte abrazo y mi renovado
agradecimiento.
Alfredo
Aguirre |